Periodismo digital y márketing viral

La semana pasada el diario digital inglés BBC publicaba un artículo titulado Fake forum comments are ‘eroding’ trust in the web (Los comentarios falsos en los foros están ‘erosionando’ la confianza en la web), como subtitulo encontrábamos: “La confianza en la información de la web está siendo dañada por el gran número de personas pagadas por las compañías para publicar comentarios online, dicen los investigadores.”

La práctica de inundar foros y comunidades online con comentarios falsos, es hoy en día una práctica muy común en China, aunque poco a poco se está extendiendo a otras regiones. Los usuarios, acostumbrados a encontrarse este tipo de información por parte de personas que han sido pagadas por las empresas, adoptan una postura de recelo y desconfianza que trasladan a toda la web. Asimismo, los investigadores dicen que el problema se da también en las redes sociales, y que, por ejemplo, muchas páginas de Facebook están plagadas por bots que se utilizan para establecer debates.


La información falsa en Internet por parte de empresas no es una novedad, a todos nos sonará algún caso de un video viral o una información que ha recorrido la web y que ha terminado por destaparse como una estrategia de márketing. El problema viene, ya no solamente cuando el usuario no es capaz de detectarlo, sino cuando el periodista no lleva a cabo su labor de verificación y se hace eco de estas informaciones, a veces sin saber que detrás hay una campaña publicitaria, otras veces sabiéndolo y participando de ella.

Aunque el debate sobre hasta qué punto es ético originar una campaña publicitaria mediante una identidad falsa es totalmente legítimo, los límites en el entorno digital parecen extenderse, precisamente por el factor anónimo de la web. Si por ejemplo poseyéramos una empresa de electrodomésticos y nos dirigiéramos a un foro o una comunidad de esta temática a comentar las ventajas de nuestra empresa, no estaríamos cometiendo ningún tipo de delito, del mismo modo tampoco sería ilegal promocionar cualquier otra empresa desde un nombre de usuario anónimo o no-identificable, aunque lo estuviéramos haciendo de un modo “subliminal”.

Y precisamente es este mismo factor anónimo el que dificulta al periodista la tarea de identificar estas estrategias, y no anónimo desde la concepción de “persona sin nombre”, pues muchas veces estas campañas se llevan a cabo tras un nombre e incluso una cara, pero pocos suelen ser los datos que permiten identificar al usuario. El problema no estaría tanto en quién es ese usuario, sino en los entornos en los que se propaga este tipo de publicidad.

El periodista amateur puede agravar este problema, pues acostumbrado a encontrar la información en la web y con menos recursos a la hora de contrastar y verificar, puede ser víctima de un engaño de este tipo y hacerse eco de él en su blog o en los foros en los que participa.

Lo que nos interesa poner de relieve no es la efectividad de este tipo de campañas basadas en el márketing viral, pues la publicidad no es nuestro objeto, lo que nos interesa es cómo el periodismo puede a veces contribuir a ello, sobre todo cuando no lleva a cabo correctamente su labor y da por verdadera determinada información que realmente no lo es. Y en particular, la web es más susceptible de viralizar sin saberlo este tipo de contenidos porque los usuarios cada vez se lanzan más a la creación y edición de contenidos.

Laura Ferrer

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El poder periodístico de los buscadores de Internet

En este blog nos hemos referido en numerosas ocasiones al poder periodístico que algunas plataformas han cobrado en Internet, como por ejemplo los blogs o las redes sociales. Hoy rendimos homenaje a los buscadores de Internet, ya no como lugar donde se desarrolla el periodismo digital, sino como lugar desde el cual parte una gran mayoría de información, todavía más considerando que estamos en un momento en el que el periodismo ciudadano está conociendo su auge.

Por citar algunos ejemplos de buscadores, e ir algo más allá de Google, encontramos algunas alternativas como DuckDuckGo, Yahoo! (que no es solamente un buscador, pero incorpora uno en su interfaz), Bing o Yippy. No todas estas herramientas funcionan de la misma manera, cada una se guía bajo distintos parámetros e incluso está especializada en distintos temas, y es por ello que pueden llegar a ser de especial interés para quien las usa con fines periodísticos.


Dentro de Google encontramos, además, diversas aplicaciones que nos pueden ser de utilidad si estamos usando el buscador con un fin concreto. Es el ejemplo de Google Académico, cuyos resultados suelen ser artículos o escritos profesionales para búsquedas más enfocadas a ámbitos de estudio, o Google Blogs, que nos puede resultar de especial interés si estamos trabajando en nuestro blog y queremos encontrar otras bitácoras a las que enlazar para complementar la información.

Pero quizás un ejemplo que muestra a la perfección cómo el periodismo digital no es el que se ha adaptado al panorama, sino que ha adaptado las herramientas a su alcance en su propio beneficio, es el ejemplo de Google Maps. Muchos han sido los periodistas (y no periodistas) que han utilizado esta plataforma para elaborar mapas informativos. Así, uno de los ejemplos más antiguos (con fecha de inicio en mayo de 2005) es el de chicagocrime.org (ahora conocido como chicago.everyblock.com), creado por un periodista, Adrian Holovaty, que, en asociación con el Departamento de policía de Chicago, elaboró a partir de los mapas de Google una herramienta que, al introducir una dirección en Chicago, mostraba los índices de criminalidad.


A partir de esta iniciativa miles de usuarios comprendieron el potencial de Google Maps y comenzaron a elaborar sus propios mapas informativos. El blog Google Maps Mania es muestra de ello, aunque es cierto que no todos los casos pueden considerarse periodísticos (algunos buscan simplemente la diversión). Navegando por el blog encontramos algunos ejemplos interesantes, como el de Coal Seam Gas Rush, elaborado por Abc News, y que muestra los lugares donde se llevan a cabo actividades del carbón en Australia. O el caso de Freedom of Press, un mapamundi que con una escala de colores del verde al rojo muestra la situación de la libertad periodística mundial (encontrándose por ejemplo España, Francia o Polonia entre los países con mayor libertad de prensa).

Todos estos ejemplos son muestra del potencial del periodismo digital y de los campos que todavía quedan por explorar. Nos hemos querido centrar en los buscadores, no como lugar en el que, sobre todo el periodista amateur, busca información para complementar la que ya posee, sino también como plataforma periodística de por sí.  Como es el caso de Google Maps, habrá muchas más herramientas que el periodista digital todavía no haya descubierto, lo que queda claro es que al ciberperiodismo le aguarda un futuro cada vez más interactivo.

Laura Ferrer

Periodismo digital social: blogosfera y redes sociales

El portal Bitacoras.com, que se define a sí mismo como “la red social para bloggers más importante del mundo hispano”, ha venido publicando en los últimos años (desde el año 2009) un informe sobre el estado de la blogosfera en la comunidad hispana. Las conclusiones del último informe sitúan el perfil medio del blogger hispano como un hombre de entre 25 y 34 años, localizado principalmente en España, México, Argentina y Chile, que publica normalmente los días laborables por la tarde y usualmente sobre temas de actualidad, Internet, música y curiosidades.

Usando como base el agregador de la propia página, Bitacoras.com establece un comparación de las temáticas más tratadas en los blogs en contraposición con las más valoradas. En el top 5 de las más repetidas se encuentran (en orden descendente) los temas personales, los temas sobre arte, historia y literatura, los que tratan sobre noticias y sobre la actualidad, la temática sobre cultura y sociedad y los blogs sobre periodismo y medios. En cambio, los cinco temas más valorados son las noticias y la actualidad, la televisión y vídeos, Internet, los temas políticos y las curiosidades. Resulta curioso que, siendo los temas personales los más repetidos, son los que se encuentran entre los menos valorados.

 Entre las entradas de blog más valoradas en el portal sobre blogs hispanos (Bitacoras.com se basa en un formato en el que los usuarios pueden votar las entradas de los diferentes blogs que se encuentran agregadas en esta web) en este año encontramos en primer lugar una entrada de un blog llamado Kurioso titulada “Votos nulos. Cosas que los indignados han utilizado como papeletas electorales“. Así pues, no debería resultarnos extraño que “15m” y “acampadasol” hayan sido los términos más buscados en Bitacoras.com.

De este modo, no sólo podemos establecer un perfil del blogger, sino también del lector, un usuario preocupado por lo que ocurre a su alrededor y ansioso de recibir información constantemente. Y ésto enlaza con una de las funciones que la blogosfera se ha ido asignando en los últimos años: el constituir un lugar para el periodismo ciudadano o participativo. El público ya no quiere ser informado y callar, ahora quiere participar también en los medios, y los blogs constituyen una interesante herramienta para ello. Encontramos así una disolución entre los lectores y los bloggers, pues no es casual que la gráfica anterior muestre tal elevado interés por la actualidad y las noticias, tanto para los primeros como para los segundos.


Otro de los aspectos de especial interés para el periodismo digital, son los datos que el informe presenta acerca de las redes sociales en relación con los blogs. Respecto a esto destacamos del informe:

“Para los bloggers suponen además una vía excelente para viralizar contenidos, ampliar sus comunidades y extender la conversación más allá de las propias fronteras de sus bitácoras.”

Y en efecto, si bien la redes sociales permiten hacer comentarios y expresar opiniones a título individual, guardan en realidad una estrecha relación con la blogosfera porque les permite reflejar sus intereses y opiniones compartiendo los enlaces con un simple click. El papel de las redes sociales dentro del periodismo, en muy resumidas cuentas, consistiría en la divulgación, y ya no sólo de entradas de blogs, sino también de artículos de prensa digital, podcasts, videos de televisión, etc.

Queda por ver hacia donde evoluciona la blogosfera en los próximos años y si su papel en el periodismo ciudadano va a consolidarse o difuminarse en pro de otros intereses. De momento todo parece apuntar a una conciencia del poder de los blogs como herramientas sencillas, a la mano de cualquiera que quiera hacer uso de ellos y que permiten expresar una opinión pública así como dar a conocer información a la cual los medios, o bien no quieren, o bien no pueden tener acceso.

Podéis consultar el informe de Bitacoras.com aquí.

Si estáis interesados en profundizar más sobre periodismo ciudadano podéis consultar el artículo Periodismo 3.0: el periodismo ciudadano, de nuestro mismo blog.

Laura Ferrer

El valor de las exclusivas para los ciberperiodistas

La revista británica PRWeek, especializada en la temática de las Relaciones Públicas, realizaba hace unos días una encuesta a 855 periodistas de la cual destacan los datos extraídos acerca de la importancia de las exclusivas en el periodismo digital. Los resultados apuntan hacia el hecho de que las exclusivas preocupan más al periodismo en papel, mientras que el ciberperiodismo prefiere la precisión y la opinión de expertos.

Ésto no es más que otra prueba de que el periodismo digital parece estar despegándose del tradicional para formar un nuevo género con unas normas propias bajo que las que regirse. La encuesta llegaba a la siguiente conclusión:

  • El 42% de los periodistas tradicionales (periódicos en papel, televisión, radio, revistas, etc.) encuentra de extrema importancia el hecho de ser el primero en dar a conocer una noticia, mientras que sólo el 25% de los reporteros online son de la misma opinión.



Los valores por los que se mueve el periodismo digital parecen primar el contrastar adecuadamente los datos y encontrar información que complemente la noticia, aunque ésto signifique sacrificar algo de tiempo antes de publicar el contenido. Ésta actitud no sería posible si no fuera porque los lectores no se sitúan a favor del que antes publica una noticia, sino a favor del que más la trabaja.

Por otro lado, cabe decir que si bien los periodistas digitales no se preocupan tanto por la exclusiva o la primicia, sí que están interesados (y ésto viene aparejado con la búsqueda de la calidad) en revelar pequeñas porciones de la noticia, datos extraídos de forma inteligente y ágil o visiones innovadoras que complementan la totalidad de la noticia y aumentan el valor que los lectores perciben del medio en particular.

Con el ciberperiodismo se acentúa la importancia de contrastar noticias.

Es importante señalar, no obstante, que las cifras referentes al periodismo en papel no son las mismas que han sido en otros momentos de la historia. Aunque en la prensa tradicional el impacto es menor, la importancia de las exclusivas ha disminuido en todos los ámbitos del periodismo a favor de una información contrastada y basada en análisis y opiniones expertas. Quizás el cambio procede de las exigencias de los lectores y no de los nuevos valores de los periodistas, aunque nos encontramos ante la eterna pregunta del huevo y la gallina.

Sin embargo las diferencias entre periodismo tradicional y digital son cada día más notables y nos preguntamos si ésto es algo que podemos achacar al nacimiento de los Medios de Comunicación Sociales o Social Media, pues si éstas nuevas plataformas ponen al alcance de los usuarios las herramientas para la elaboración de contenidos, no es de extrañar que sus valores se coloquen en una posición privilegiada y sin precedentes.

Laura Ferrer

La redefinición de lo noticiable en el mundo digital

El pasado viernes Twitter se vio revolucionado por una noticia que movilizó a buena parte de sus usuarios y que sigue haciéndolo a fecha de hoy: una joven que había fallecido en Alemania le dejaba a su madre el encargo de comunicar su muerte y trasladar a algunos de sus amigos las palabras que ella no pudo decirles. El anuncio de la muerte de la joven ha sido ‘trending topic‘ y ha tenido como resultado avalanchas de condolencias por parte de los usuarios, muchos de los cuales nisiquiera conocían a la fallecida.

La madre de la joven comunicaba así la muerte de su hija: “Soy María Riera, la madre de María. Cumpliendo con su deseo me toca lo más difícil del mundo,deciros que ella falleció anoche. Gracias a todos”. Los padres de María, abrumados por la cantidad de mensajes de apoyo, no han dejado de contestar a los tweets y se han mostrado muy agradecidos con los usuarios de Twitter.

Otro de los tweets de la madre de la joven.

 
Desde Periodista en la red hemos encontrado interesante reflexionar sobre este caso en particular porque refleja algunos de los rasgos y tendencias del periodismo digital. En primer lugar que Twitter, así como el resto de redes sociales, se ha convertido en un espacio “noticiable”, es decir, que, por su carácter de red social conformada por individuos, las acciones de éstos son susceptibles de convertirse en noticia. El panorama político actual sería otro ejemplo de ello, pues con las elecciones a la vuelta de la esquina los políticos no han dudado de la eficacia de redes sociales como Twitter y Facebook para, primero, llegar a los más jóvenes, y segundo, hacerse eco en un espacio al que no pueden llegar con los medios tradicionales de campaña política. 

Pero quizás lo más interesante a este respecto es que aquellos aspectos que se convierten en noticia a través de redes sociales tienen características que no se habían visto con anterioridad en lo que tradicionalmente conocemos por noticia. 

Las micronoticias conformarían una de esas características, por las cuales se convierte en noticia un hecho que en otras circunstancias sería impensable divulgar. Se trata de notícias de carácter personal y a veces insignificante que podemos encontrar sobre todo en Twitter, en particular por el hecho de que muchos famosos se han lanzado a la red social para manifestar sus opiniones, pensamientos y hechos de su vida cotidiana. En este caso, si consideramos ampliamente el término noticia, podríamos considerar ya una noticia el hecho de que ellos mismos publiquen esos contenidos, y no sólo el que los medios, tradicionales o digitales, se hagan eco de ellos.

Una pequeña mención merece también la capacidad de estas redes sociales de generar un medio de debate, donde el aludido puede expresar su opinión y punto de vista sobre el hecho noticiable y de este modo continuar con la polémica, o simplemente perpetuarse un poco más como noticia.

Por último, y de vuelta al ejemplo con el que hemos comenzado, las redes sociales sirven también como un medio de propagación, tanto de hechos ajenos a éstas como de contenidos publicados. Así se explican las dimensiones que han adquirido los tweets de la madre de la joven fallecida, que se han propagado tanto por Twitter como por otras redes sociales y por periódicos digitales. Es importante no perder de vista que el origen y divulgación inicial de la noticia se encuentran en la red social, y que sin duda tanto Twitter como otras redes ya se han afianzado como un espacio de la vida cotidiana tan natural como otro cualquiera.

Laura Ferrer

 

 

Un modelo de contenidos digitales de pago

La asociación WAN-IFRA (World Association of Newspapers and News Publishers, ó Asociación Mundial de Periódicos y Editores) reunió hace unos días a sus socios para debatir sobre las primeras experiencias en el periodismo digital de pago.

No somos un supermercado, es decir, no estamos tratando de vender todo.”  Con estas palabras justificaba Dirk Nolde, jefe de redacción del periódico digital de pago Berliner Morgenpost, el cobrar por unos contenidos de gran calidad por los que el usuario siente que merece la pena pagar. “Hazte digital. Crea contenidos por los que realmente valga la pena pagar. Tienes que hacerles decir ‘Wow, eso fue realmente bueno'”.

Berliner Morgenpost, diario alemán digital y de pago.

The New York Times o el eslovaco SME son otros ejemplos de diarios que están experimentando con los contenidos digitales de pago. A este respecto, Matúš Kostolný, redactor jefe de SME, hablaba sobre la importancia de mantenerse abierto y flexible, de experimentar en este terreno sin miedo a equivocarse y a hacer constantes cambios.

Dirke Nolde, respecto a la reacción de la competencia, apuntó lo difícil que resultó el cobrar por sus contenidos al principio, pues todavía en la actualidad, de los cinco periódicos de su región, siguen siendo los únicos de pago. No obstante, dos años después, observamos que Berlinger Morgenpost sigue siendo de pago, de modo que el modelo ha resultado sostenible. Llama por lo tanto la atención que sus competidores no hayan tomado nota y se hayan decidido a cobrar por sus contenidos.

Comentarios similares encontrábamos de parte de The New York Times, a quienes les llamaba la atención que periódicos de gran reputación como Los Angeles Times o USA Today no se hubieran pasado todavía al periodismo digital de pago, pues cuatro de cada diez periódicos norteamericanos ya se han decidido a cobrar por sus contenidos.

Las aplicaciones para teléfonos y tablets pueden ser la respuesta del modelo económico que algunos diarios digitales han decidido establecer como alternativa al pago directo por los contenidos. Aunque queda la duda de hasta qué punto ésto es suficiente para financiar el funcionamiento de un diario digital. Del mismo modo esta cuestión es aplicable al respecto del modelo de pago directo por la suscripción, pues nos encontramos en ambos casos en fases de experimentación.

¿Son las "apps" una buena alternativa?

Las cifras demuestran como el modelo de pago está teniendo una respuesta positiva. El diario digital Estrella Digital aportaba los siguientes datos en relación con las conclusiones a las que llegó WAN-IFRA en este foro: “Eslovaquia es ya un país de pago. Los medios se han agrupado en un quiosco digital que por 2,90 euros al mes permite leer sus contenidos completos. Un modelo similar al de la televisión de pago que ha conseguido 40.000 euros de suscriptores en su primer mes de vida en un país de 5,5 millones de habitantes.” Consultad el artículo completo aquí.

Los diarios digitales están de acuerdo en que el modelo actual de contenidos gratuitos no es sostenible, pero con un sentimiento de incertidumbre acerca de qué modelo económico puede ser el más adecuado a la hora de gestionar los contenidos digitales todo apunta hacia un cambio lento y, como es de esperar en terreno desconocido, caracterizado por la constante experimentación.

Laura Ferrer 

El caso de France Soir: la muerte del periodismo impreso

El diario France Soir, en pie desde noviembre de 1944, ha anunciado que a partir de diciembre abandonará la edición impresa para centrarse completamente en la edición digital.

La razón no es difícil de adiviniar, el periódico francés, azotado por la crisis, ha ido viendo como en los últimos tiempos el número de ejemplares vendidos ha disminuído a un ritmo irrefrenable, y aunque el propietario, Alexandre Pugachev, ha declarado haber invertido hasta 70 millones de euros para solucionar la caída de las ventas, todo esfuerzo ha sido inútil.

France Soir nació como un periódico clandestino asociado a la Résistance durante la Segunda Guerra Mundial. Durante mucho tiempo fue uno de los diarios franceses más populares, pudiendo presumir de ser líderes en ventas. En 1970, con la muerte de Charles de Gaulle llegaron a registrar un total de 2,2 millones de ejemplares vendidos. Pero en 2009 las cifras reflejaban otra realidad: el diario registraba su pico más bajo con solamente 20.000 ejemplares vendidos.

Las inversiones de Pugachev para remontar las ventas dieron su fruto, pero en cierta medida y sin lograr acercarse a la cifra que tenía en mente (se lograron vender cerca de 75.000 ejemplares, no obstante el objetivo eran los 200.000). France Soir hubo de tomar una decisión y se llegó a la conclusión de que suprimir la edición impresa era la mejor opción.

Las consecuencias del abandono de la edición impresa las sufriran sobre todo los trabajadores del periódico, pues en diciembre, el 75% de la plantilla se verá en la calle. Pugachev tiene además en mente invertir unos 10 millones de euros más en France Soir para asegurar que los contenidos de la edición digital puedan igualar en calidad a la edición en papel.

Alexandre Pugachev, propietario de France Soir a sus 26 años.

Este no es el primer caso de un periódico que decide dedicarse íntegramente a la publicación de contenidos digitales, y todo apunta a que tampoco será el último, pues en Estados Unidos se han dado también varios casos. Cada vez son más los usuarios que prefieren acudir a Internet a la hora de informarse y esto es algo que sin duda revertirá (si bien ya lo está haciendo) en las ventas de periódicos impresos.

Las razones por las que se observa una tendencia hacia el uso de Internet en detrimento de la prensa tradicional no las podemos resumir a una, factores como la franja de edad o los gustos personales han de tomarse muy en cuenta a la hora de analizar la situación, pero todo parece apuntar que con las generaciones venideras la supremacía la ostentará el periodismo digital.

Es evidente que la consulta de información en Internet tiene ventajas que el periodismo impreso no puede alcanzar, por ejemplo el hecho de que en cuestión de segundos podemos pasar de una versión de los hechos a otra y formar una opinión propia y crítica, sin olvidar que la versión de un periodista es siempre el modo en la que él/ella interpreta la realidad. Pero ¿puede esta situación afectar seriamente al panorama periodístico?¿qué hay implícito en lo que parece ser tan solo un cambio de modelo? Sacar conclusiones sería precipitado: la transición de un modelo a otro es algo que está ocurriendo.

Laura Ferrer 

El lugar de la prensa rosa en el periodismo tradicional y digital

Hace algo menos de un mes, el diario El País añadía una serie de suplementos a su edición de fin de semana. Las novedades consistían en una revista que denominaron S Moda y una nueva sección en el diario, Revista Sábado, ambos con su edición digital. Los temas tratados: moda, belleza y prensa del corazón.

No es de extrañar el aluvión de críticas que estos cambios suscitaron en los lectores, entre otras razones porque el precio aumentó treinta céntimos por unos contenidos que muchos manifestaron no encontrar de interés. El País se defendió alegando, entre otras razones, que la crisis financiera ha afectado mucho al mercado de la publicidad y que uno de los sectores menos afectados ha sido el de la moda y la belleza, por lo que estas novedades ayudaban a dar un empujón al mantenimiento financiero del diario.

“Esa publicidad contribuye a financiar el conjunto del diario y por supuesto otros suplementos muy apreciados, como Babelia o Negocios”, exponía Milagros Pérez Oliva, defensora del lector de El País.

La razón por la que hemos considerado de interés este caso particular, es porque nos sirve como pretexto para realizar un análisis de las dimensiones de los temas de moda, belleza y famoseo en el periodismo, y en particular en el mundo digital.

Para empezar, ¿qué cabida tienen estos contenidos en la prensa digital considerada “seria”?¿hasta qué punto pueden considerarse de interés general? Es difícil establecer qué contenidos son de importancia o qué enfoques son los correctos, pues está claro que un tema de interés para una persona, puede no serlo para otra. Vicente Jiménez, director adjunto de El País, declaraba acerca de los nuevos suplementos del diario: “Analizar un fenómeno sociológico como el de Belén Esteban, para tratar de comprender cómo una persona puede llevar a una cadena de televisión al liderazgo, es, en mi opinión, un asunto que EL PAÍS debe abordar. Otros aspectos de su vida, en cambio, no nos interesan en absoluto”.

Por otro lado, para cualquier persona acostumbrada a navegar por Internet, queda clara la cantidad ingente de páginas (y por supuesto, también publicaciones impresas) que tratan estos temas hasta la saciedad.

Quizás Internet sea el lugar ideal para el tratamiento de los temas de moda, belleza y prensa rosa, porque, al igual que ellos, encontramos un flujo constante de tendencias y cambios, de modo que un soporte susceptible a una constante actualización parece más adecuado para estas cuestiones consideradas “poco serias”.

Por otro lado no debemos dejar de prestar atención al hecho de que algunas veces, sobre todo en el caso de la prensa rosa, el mundo digital sirve de fuente de rumores y testigos que los periodistas utilizan para corroborar y desmentir historias. Esto terminaría por situar este tipo de periodismo en el lado de lo “no serio”, pues para cualquier persona con criterio, queda claro que la mayoría de esas fuentes no son fiables y que por lo tanto se nos presentan datos que no han sido rigurosamente contrastados.

El debate podría alargarse hasta el infinito debido a la cantidad de posiciones y opiniones. Desde Periodista en la red no vamos a entrar a valorar las razones por las que un periódico “serio” incluiría o dejaría de incluir temas de moda, belleza o prensa rosa, pues todo depende del caso particular, del enfoque, del interés y la importancia, lo que sin duda no podemos negar es la gran cantidad de información de este tipo que en los últimos tiempos ha adquirido una transcendencia sin precedentes.

Laura Ferrer

Un futuro de adictos a la información

En 2020 todo el mundo será adicto a la información“. A esta conclusión llegaba el Grupo Sogeti (compañía especialista en Servicios Tecnológicos y Soluciones de valor añadido alrededor de los Sistemas de Información y las Infraestructuras que los soportan) en uno de sus estudios. Mediante lo que han llamado The App Effect (El Efecto Aplicación, si quisiéramos traducirlo), la empresa ha realizado una serie de conclusiones que analizan los patrones de comportamiento social para el año 2020.

Así, aportan una serie de datos que ya empiezan a mostrar indicios de lo que, si las predicciones se cumplen, nos espera dentro de nueve años. Por ejemplo, la empresa Nielsen, que ofrece información de mercados,  indica que el 57% de los usuarios de iPad se llevan a la cama su dispositivo, que el 58% de las personas que van a visitar a familiares o amigos consultan su smartphone durante la visita y que lo mismo ocurre con el 44% de los usuarios de iPad. Asimismo, un estudio titulado The World Unplugged, o El Mundo Desenchufado, instaba a mil estudiantes en cuatro continentes a que apagaran sus dispositivos móviles, ordenadores, o en definitiva, cualquier medio que les permitiera comunicarse o recibir información, durante un periodo de 24 horas, con resultados entre los que cabían síntomas de ansiedad y depresión entre otros.


Comenzamos a hablar de adictos a la información, y no de adictos a Internet o a las nuevas tecnologías, puesto que las noticias dejan de remitir sólo a aquello que vemos en las informativos de televisión y en los periódicos y adquiere una dimensión más amplia donde se incluye cualquier acontecimiento, desde una actualización de twitter a una búsqueda en Google. Además, las noticias no se buscan, sino que llegan desde una cantidad incontrolable de vías, y por ende el usuario ya no se dirige a los medios tradicionales de comunicación, o sus versiones digitales, para mantenerse al tanto de la actualidad, sino que va recopilando información desde fuentes diversas.

Los usuarios, y cuando hablamos de usuarios nos referimos básicamente a  las generaciones de la era digital, absorben casi toda la información de sitios web como Facebook, Twitter, Gmail, etc. Para el ciberperiodismo estas conclusiones redefinen toda su estructura y requieren un cambio en su planteamiento. El individuo está experimentando una transición donde la información personalizada es la clave y, por lo tanto, las empresas deberán dejar de centrarse en las preferencias de los usuarios para pasar a analizar su comportamiento.

Podemos encontrar ya algunos ejemplos que condensan los cambios en el modo de consumir que las nuevas generaciones traen consigo. El “periódico a tiempo real de Facebook” o PostPost, es una aplicación web que ha sido definida como agregador de noticias y que consiste en una recopilación de las publicaciones de los contactos de Facebook, de los tweets más importantes de Twitter, etc. Actualmente PostPost ha evolucionado en Postano, y aunque se trate más de un organizador de información que de un periódico, es claro síntoma del rumbo que el mundo de la información y la comunicación está tomando.


No podemos saber con certeza hacia donde desembocarán las tendencias ya latentes en la generación social, lo que sí sabemos es que, seguramente, el replanteamiento del término información y del concepto de las noticias será imprescindible para concebir un nuevo marco para los medios de comunicación, donde el usuario y su comportamiento condicionarán los contenidos que cada vez serán más personalizados.

Laura Ferrer

Las redes sociales como fuente de noticias

La polémica se desató el pasado martes 27 de septiembre cuando el Vicesecretario General del Partido Popular, Esteban González Pons, acusó en su cuenta de twitter al informativo del canal 24h de Rtve de hacer campaña política a favor de Alfredo Pérez Rubalcaba.

 Durante el informativo se veían al fondo unas pequeñas pantallas donde podían verse las imágenes que se estaban trabajando en el programa para ser emitidas a continuación, y ésto fue considerado por González Pons como una manera de promocionar a la oposición. Rtve no tardó en contestar a las acusaciones desde Twitter, alegando que éstas imágenes habían ido variando en el transcurso del programa y que, incluso, en otros momentos, podían verse en esas mismas pantallas imágenes del Partido Popular, hecho que acreditaron con un enlace a un vídeo del mismo informativo que permitía comprobarlo.

Este tweet no hizo más que acrecentar el conflicto, pues Pons, poco satisfecho con la respuesta del canal 24h, continuó con sus quejas que sólo resultaron en una avalancha de insultos y críticas por parte de muchos de los usuarios de Twitter.

El programa de humor El Intermedio, de La Sexta, se hizo eco de la polémica y comentó durante el programa del miércoles la discusión entre el Vicesecretario, Rtve y los usuarios de Twitter. Pons, espectador del programa, hizo varios comentarios desde la red social, criticando el punto de vista de El Intermedio, que solidarizándose con Rtve, aportó pruebas de la falsedad de sus acusaciones.

La polémica continúo hasta ayer, 29 de septiembre, cuando el Intermedio y Pons dieron por finalizado el enfrentamiento, comprendiendo que bajo puntos de vista opuestos, el acuerdo podría no llegar nunca.

Los detalles del conflicto no nos interesan, y tampoco vamos a entrar a considerar quién tenía o no la razón, pues lo que pretendíamos ilustrar con este suceso es la manera en que los medios tradicionales se sirven de las plataformas digitales, en este caso, las redes sociales, como fuente noticias de interés.

De este modo buscamos reflejar que, de alguna manera, no es oposición lo que encontramos entre los medios tradicionales y digitales. El uno se sirve del otro, y se utilizan mutuamente como fuentes creadoras y transmisoras de información. En particular, las redes sociales están cobrando en los últimos tiempos un protagonismo sin precedentes, y ya no nos sorprende encontrar en los informativos múltiples noticias basadas en alegaciones de diferentes personalidades a través de redes sociales (especialmente desde Twitter).

Aún así, no está de más preguntarse hasta qué punto este sustento mutuo es imprescindible para la supervivencia de cada uno de los medios, tradicionales y digitales. Y si, realmente, como todo apunta, con el desarrollo de las próximas generaciones, medios como la televisión, la radio y el periódico perderán cada vez más y más fuerza en pro de sus versiones digitales.

Ante esta perspectiva no podemos más que especular y vaticinar sin precisión los cambios que el terreno de la comunicación pueda experimentar en los próximos años. Lo que ocurra exactamente es algo que sólo el tiempo sabrá.

                                                                                                                         Laura Ferrer