Periodismo ciudadano “made in China”

En el contexto del gran cambio que ha supuesto la digitalización de los medios,trataremos un ejemplo de socialización de los medios escrita por las audiencias.

 Los medios son cada vez menos sólo una fuente de información y son cada vez más un lugar de coordinación. Porque los grupos que ven, u oyen, o miran, o escuchan algo ahora pueden agruparse y hablar también unos con otros. 

Los miembros de la antigua audiencia ahora también pueden ser productores y no sólo consumidores. Mediante el Internet,teléfonos y odernadores te permiten consumir y producir.

En el mes de mayo de 2009, la provincia china de Sichuan tuvo un terremoto de 7,9 magnitud en la escala de Richter, destrucción masiva ne una amplia area.

El terremoto fue transmitido mientras ocurría: la gente mandaba mensajes de textos desde sus teléfonos móviles, tomaba fotos de los edificios y grababa los edificios mientras temblaban. Subían esto a QQ, el mayor servidor de Internet de China y lo twiteaban. Y así el terremoto transcurría mientras las noticias eran transmitidas.

Gracias a estas conexiones sociales, gente de todo el mundo estaba oyendo esta noticia. BBC tuvo entonces la primera noticia del terremoto de china en Twitter. Twitter anunció el terremoto varios minutos antes que el Centro Geológico de EE.UU tuviera algo online para que cualquiera leyera. En ese momento 9 de los 10 links más clickeados en Twitter  eran sobre el terremoto. Incluso el gobierno chino supo del terremoto por el medio de sus propios ciudadanos, antes que por la agencia de noticias Xinhua. Además, una respuesta global venía inmediatamente para el acontecimiento y durante medio día los sitios de donaciones estuvieron arriba.

Esto supuso para China- de costumbre  censurista- una apertura a los medios que dejarían que los ciudadanos reportaran libremente. Y  no se tardó mucho en que la gente de la Provincia de Sichuan averiguara que la razón por la que tantos edificios escolares habían colapsado (el terremoto sucedió durante un día escolar) era porque funcionarios corruptos habían sido sobornados para permitir la construcción de esos edificios por una cifra menor. Esto no podía más que dar luz a manifestaciones.

Esto representó el comienzo de un periodismo ciudadano que sin embargo no tardaría en disolverse. El gobierno chino tomó entonces medidas duras, arrestando a los manifestantes del acontecimiento y cerrando los medios que emitían las manifestaciones. Porque China, el más exitoso administrador de censura en Internet, usando lo que ellos llaman “El Gran Cortafuegos”, un conjunto de observaciones que supone que los medios son producidos por profesionales  (la mayoría viene desde afuera, de forma escasa y lenta) y que ellos son capaces de filtrarlos cuando entran en el país. Sin embargo, en el caso contado arriba la  comunicación fue producida localmente por aficionados, rápidamente, de manera que filtrarla era imposible.

Aunque durante mucho tiempo China fue capaz de filtrar la web con éxito, ahora está ante la posición de tener que decidir si permite o cierra la totalidad de los servicios, porque la transformación a medios aficionados es tan grande que no pueden manejarlos. Y todo esto en un panorama donde los medios son globales, sociales y baratos y hay muchos más aficionados que profesionales.

La redefinición de lo noticiable en el mundo digital

El pasado viernes Twitter se vio revolucionado por una noticia que movilizó a buena parte de sus usuarios y que sigue haciéndolo a fecha de hoy: una joven que había fallecido en Alemania le dejaba a su madre el encargo de comunicar su muerte y trasladar a algunos de sus amigos las palabras que ella no pudo decirles. El anuncio de la muerte de la joven ha sido ‘trending topic‘ y ha tenido como resultado avalanchas de condolencias por parte de los usuarios, muchos de los cuales nisiquiera conocían a la fallecida.

La madre de la joven comunicaba así la muerte de su hija: “Soy María Riera, la madre de María. Cumpliendo con su deseo me toca lo más difícil del mundo,deciros que ella falleció anoche. Gracias a todos”. Los padres de María, abrumados por la cantidad de mensajes de apoyo, no han dejado de contestar a los tweets y se han mostrado muy agradecidos con los usuarios de Twitter.

Otro de los tweets de la madre de la joven.

 
Desde Periodista en la red hemos encontrado interesante reflexionar sobre este caso en particular porque refleja algunos de los rasgos y tendencias del periodismo digital. En primer lugar que Twitter, así como el resto de redes sociales, se ha convertido en un espacio “noticiable”, es decir, que, por su carácter de red social conformada por individuos, las acciones de éstos son susceptibles de convertirse en noticia. El panorama político actual sería otro ejemplo de ello, pues con las elecciones a la vuelta de la esquina los políticos no han dudado de la eficacia de redes sociales como Twitter y Facebook para, primero, llegar a los más jóvenes, y segundo, hacerse eco en un espacio al que no pueden llegar con los medios tradicionales de campaña política. 

Pero quizás lo más interesante a este respecto es que aquellos aspectos que se convierten en noticia a través de redes sociales tienen características que no se habían visto con anterioridad en lo que tradicionalmente conocemos por noticia. 

Las micronoticias conformarían una de esas características, por las cuales se convierte en noticia un hecho que en otras circunstancias sería impensable divulgar. Se trata de notícias de carácter personal y a veces insignificante que podemos encontrar sobre todo en Twitter, en particular por el hecho de que muchos famosos se han lanzado a la red social para manifestar sus opiniones, pensamientos y hechos de su vida cotidiana. En este caso, si consideramos ampliamente el término noticia, podríamos considerar ya una noticia el hecho de que ellos mismos publiquen esos contenidos, y no sólo el que los medios, tradicionales o digitales, se hagan eco de ellos.

Una pequeña mención merece también la capacidad de estas redes sociales de generar un medio de debate, donde el aludido puede expresar su opinión y punto de vista sobre el hecho noticiable y de este modo continuar con la polémica, o simplemente perpetuarse un poco más como noticia.

Por último, y de vuelta al ejemplo con el que hemos comenzado, las redes sociales sirven también como un medio de propagación, tanto de hechos ajenos a éstas como de contenidos publicados. Así se explican las dimensiones que han adquirido los tweets de la madre de la joven fallecida, que se han propagado tanto por Twitter como por otras redes sociales y por periódicos digitales. Es importante no perder de vista que el origen y divulgación inicial de la noticia se encuentran en la red social, y que sin duda tanto Twitter como otras redes ya se han afianzado como un espacio de la vida cotidiana tan natural como otro cualquiera.

Laura Ferrer

 

 

Las redes sociales como fuente de noticias

La polémica se desató el pasado martes 27 de septiembre cuando el Vicesecretario General del Partido Popular, Esteban González Pons, acusó en su cuenta de twitter al informativo del canal 24h de Rtve de hacer campaña política a favor de Alfredo Pérez Rubalcaba.

 Durante el informativo se veían al fondo unas pequeñas pantallas donde podían verse las imágenes que se estaban trabajando en el programa para ser emitidas a continuación, y ésto fue considerado por González Pons como una manera de promocionar a la oposición. Rtve no tardó en contestar a las acusaciones desde Twitter, alegando que éstas imágenes habían ido variando en el transcurso del programa y que, incluso, en otros momentos, podían verse en esas mismas pantallas imágenes del Partido Popular, hecho que acreditaron con un enlace a un vídeo del mismo informativo que permitía comprobarlo.

Este tweet no hizo más que acrecentar el conflicto, pues Pons, poco satisfecho con la respuesta del canal 24h, continuó con sus quejas que sólo resultaron en una avalancha de insultos y críticas por parte de muchos de los usuarios de Twitter.

El programa de humor El Intermedio, de La Sexta, se hizo eco de la polémica y comentó durante el programa del miércoles la discusión entre el Vicesecretario, Rtve y los usuarios de Twitter. Pons, espectador del programa, hizo varios comentarios desde la red social, criticando el punto de vista de El Intermedio, que solidarizándose con Rtve, aportó pruebas de la falsedad de sus acusaciones.

La polémica continúo hasta ayer, 29 de septiembre, cuando el Intermedio y Pons dieron por finalizado el enfrentamiento, comprendiendo que bajo puntos de vista opuestos, el acuerdo podría no llegar nunca.

Los detalles del conflicto no nos interesan, y tampoco vamos a entrar a considerar quién tenía o no la razón, pues lo que pretendíamos ilustrar con este suceso es la manera en que los medios tradicionales se sirven de las plataformas digitales, en este caso, las redes sociales, como fuente noticias de interés.

De este modo buscamos reflejar que, de alguna manera, no es oposición lo que encontramos entre los medios tradicionales y digitales. El uno se sirve del otro, y se utilizan mutuamente como fuentes creadoras y transmisoras de información. En particular, las redes sociales están cobrando en los últimos tiempos un protagonismo sin precedentes, y ya no nos sorprende encontrar en los informativos múltiples noticias basadas en alegaciones de diferentes personalidades a través de redes sociales (especialmente desde Twitter).

Aún así, no está de más preguntarse hasta qué punto este sustento mutuo es imprescindible para la supervivencia de cada uno de los medios, tradicionales y digitales. Y si, realmente, como todo apunta, con el desarrollo de las próximas generaciones, medios como la televisión, la radio y el periódico perderán cada vez más y más fuerza en pro de sus versiones digitales.

Ante esta perspectiva no podemos más que especular y vaticinar sin precisión los cambios que el terreno de la comunicación pueda experimentar en los próximos años. Lo que ocurra exactamente es algo que sólo el tiempo sabrá.

                                                                                                                         Laura Ferrer