Periodismo digital social: blogosfera y redes sociales

El portal Bitacoras.com, que se define a sí mismo como “la red social para bloggers más importante del mundo hispano”, ha venido publicando en los últimos años (desde el año 2009) un informe sobre el estado de la blogosfera en la comunidad hispana. Las conclusiones del último informe sitúan el perfil medio del blogger hispano como un hombre de entre 25 y 34 años, localizado principalmente en España, México, Argentina y Chile, que publica normalmente los días laborables por la tarde y usualmente sobre temas de actualidad, Internet, música y curiosidades.

Usando como base el agregador de la propia página, Bitacoras.com establece un comparación de las temáticas más tratadas en los blogs en contraposición con las más valoradas. En el top 5 de las más repetidas se encuentran (en orden descendente) los temas personales, los temas sobre arte, historia y literatura, los que tratan sobre noticias y sobre la actualidad, la temática sobre cultura y sociedad y los blogs sobre periodismo y medios. En cambio, los cinco temas más valorados son las noticias y la actualidad, la televisión y vídeos, Internet, los temas políticos y las curiosidades. Resulta curioso que, siendo los temas personales los más repetidos, son los que se encuentran entre los menos valorados.

 Entre las entradas de blog más valoradas en el portal sobre blogs hispanos (Bitacoras.com se basa en un formato en el que los usuarios pueden votar las entradas de los diferentes blogs que se encuentran agregadas en esta web) en este año encontramos en primer lugar una entrada de un blog llamado Kurioso titulada “Votos nulos. Cosas que los indignados han utilizado como papeletas electorales“. Así pues, no debería resultarnos extraño que “15m” y “acampadasol” hayan sido los términos más buscados en Bitacoras.com.

De este modo, no sólo podemos establecer un perfil del blogger, sino también del lector, un usuario preocupado por lo que ocurre a su alrededor y ansioso de recibir información constantemente. Y ésto enlaza con una de las funciones que la blogosfera se ha ido asignando en los últimos años: el constituir un lugar para el periodismo ciudadano o participativo. El público ya no quiere ser informado y callar, ahora quiere participar también en los medios, y los blogs constituyen una interesante herramienta para ello. Encontramos así una disolución entre los lectores y los bloggers, pues no es casual que la gráfica anterior muestre tal elevado interés por la actualidad y las noticias, tanto para los primeros como para los segundos.


Otro de los aspectos de especial interés para el periodismo digital, son los datos que el informe presenta acerca de las redes sociales en relación con los blogs. Respecto a esto destacamos del informe:

“Para los bloggers suponen además una vía excelente para viralizar contenidos, ampliar sus comunidades y extender la conversación más allá de las propias fronteras de sus bitácoras.”

Y en efecto, si bien la redes sociales permiten hacer comentarios y expresar opiniones a título individual, guardan en realidad una estrecha relación con la blogosfera porque les permite reflejar sus intereses y opiniones compartiendo los enlaces con un simple click. El papel de las redes sociales dentro del periodismo, en muy resumidas cuentas, consistiría en la divulgación, y ya no sólo de entradas de blogs, sino también de artículos de prensa digital, podcasts, videos de televisión, etc.

Queda por ver hacia donde evoluciona la blogosfera en los próximos años y si su papel en el periodismo ciudadano va a consolidarse o difuminarse en pro de otros intereses. De momento todo parece apuntar a una conciencia del poder de los blogs como herramientas sencillas, a la mano de cualquiera que quiera hacer uso de ellos y que permiten expresar una opinión pública así como dar a conocer información a la cual los medios, o bien no quieren, o bien no pueden tener acceso.

Podéis consultar el informe de Bitacoras.com aquí.

Si estáis interesados en profundizar más sobre periodismo ciudadano podéis consultar el artículo Periodismo 3.0: el periodismo ciudadano, de nuestro mismo blog.

Laura Ferrer

La redefinición de lo noticiable en el mundo digital

El pasado viernes Twitter se vio revolucionado por una noticia que movilizó a buena parte de sus usuarios y que sigue haciéndolo a fecha de hoy: una joven que había fallecido en Alemania le dejaba a su madre el encargo de comunicar su muerte y trasladar a algunos de sus amigos las palabras que ella no pudo decirles. El anuncio de la muerte de la joven ha sido ‘trending topic‘ y ha tenido como resultado avalanchas de condolencias por parte de los usuarios, muchos de los cuales nisiquiera conocían a la fallecida.

La madre de la joven comunicaba así la muerte de su hija: “Soy María Riera, la madre de María. Cumpliendo con su deseo me toca lo más difícil del mundo,deciros que ella falleció anoche. Gracias a todos”. Los padres de María, abrumados por la cantidad de mensajes de apoyo, no han dejado de contestar a los tweets y se han mostrado muy agradecidos con los usuarios de Twitter.

Otro de los tweets de la madre de la joven.

 
Desde Periodista en la red hemos encontrado interesante reflexionar sobre este caso en particular porque refleja algunos de los rasgos y tendencias del periodismo digital. En primer lugar que Twitter, así como el resto de redes sociales, se ha convertido en un espacio “noticiable”, es decir, que, por su carácter de red social conformada por individuos, las acciones de éstos son susceptibles de convertirse en noticia. El panorama político actual sería otro ejemplo de ello, pues con las elecciones a la vuelta de la esquina los políticos no han dudado de la eficacia de redes sociales como Twitter y Facebook para, primero, llegar a los más jóvenes, y segundo, hacerse eco en un espacio al que no pueden llegar con los medios tradicionales de campaña política. 

Pero quizás lo más interesante a este respecto es que aquellos aspectos que se convierten en noticia a través de redes sociales tienen características que no se habían visto con anterioridad en lo que tradicionalmente conocemos por noticia. 

Las micronoticias conformarían una de esas características, por las cuales se convierte en noticia un hecho que en otras circunstancias sería impensable divulgar. Se trata de notícias de carácter personal y a veces insignificante que podemos encontrar sobre todo en Twitter, en particular por el hecho de que muchos famosos se han lanzado a la red social para manifestar sus opiniones, pensamientos y hechos de su vida cotidiana. En este caso, si consideramos ampliamente el término noticia, podríamos considerar ya una noticia el hecho de que ellos mismos publiquen esos contenidos, y no sólo el que los medios, tradicionales o digitales, se hagan eco de ellos.

Una pequeña mención merece también la capacidad de estas redes sociales de generar un medio de debate, donde el aludido puede expresar su opinión y punto de vista sobre el hecho noticiable y de este modo continuar con la polémica, o simplemente perpetuarse un poco más como noticia.

Por último, y de vuelta al ejemplo con el que hemos comenzado, las redes sociales sirven también como un medio de propagación, tanto de hechos ajenos a éstas como de contenidos publicados. Así se explican las dimensiones que han adquirido los tweets de la madre de la joven fallecida, que se han propagado tanto por Twitter como por otras redes sociales y por periódicos digitales. Es importante no perder de vista que el origen y divulgación inicial de la noticia se encuentran en la red social, y que sin duda tanto Twitter como otras redes ya se han afianzado como un espacio de la vida cotidiana tan natural como otro cualquiera.

Laura Ferrer

 

 

Un futuro de adictos a la información

En 2020 todo el mundo será adicto a la información“. A esta conclusión llegaba el Grupo Sogeti (compañía especialista en Servicios Tecnológicos y Soluciones de valor añadido alrededor de los Sistemas de Información y las Infraestructuras que los soportan) en uno de sus estudios. Mediante lo que han llamado The App Effect (El Efecto Aplicación, si quisiéramos traducirlo), la empresa ha realizado una serie de conclusiones que analizan los patrones de comportamiento social para el año 2020.

Así, aportan una serie de datos que ya empiezan a mostrar indicios de lo que, si las predicciones se cumplen, nos espera dentro de nueve años. Por ejemplo, la empresa Nielsen, que ofrece información de mercados,  indica que el 57% de los usuarios de iPad se llevan a la cama su dispositivo, que el 58% de las personas que van a visitar a familiares o amigos consultan su smartphone durante la visita y que lo mismo ocurre con el 44% de los usuarios de iPad. Asimismo, un estudio titulado The World Unplugged, o El Mundo Desenchufado, instaba a mil estudiantes en cuatro continentes a que apagaran sus dispositivos móviles, ordenadores, o en definitiva, cualquier medio que les permitiera comunicarse o recibir información, durante un periodo de 24 horas, con resultados entre los que cabían síntomas de ansiedad y depresión entre otros.


Comenzamos a hablar de adictos a la información, y no de adictos a Internet o a las nuevas tecnologías, puesto que las noticias dejan de remitir sólo a aquello que vemos en las informativos de televisión y en los periódicos y adquiere una dimensión más amplia donde se incluye cualquier acontecimiento, desde una actualización de twitter a una búsqueda en Google. Además, las noticias no se buscan, sino que llegan desde una cantidad incontrolable de vías, y por ende el usuario ya no se dirige a los medios tradicionales de comunicación, o sus versiones digitales, para mantenerse al tanto de la actualidad, sino que va recopilando información desde fuentes diversas.

Los usuarios, y cuando hablamos de usuarios nos referimos básicamente a  las generaciones de la era digital, absorben casi toda la información de sitios web como Facebook, Twitter, Gmail, etc. Para el ciberperiodismo estas conclusiones redefinen toda su estructura y requieren un cambio en su planteamiento. El individuo está experimentando una transición donde la información personalizada es la clave y, por lo tanto, las empresas deberán dejar de centrarse en las preferencias de los usuarios para pasar a analizar su comportamiento.

Podemos encontrar ya algunos ejemplos que condensan los cambios en el modo de consumir que las nuevas generaciones traen consigo. El “periódico a tiempo real de Facebook” o PostPost, es una aplicación web que ha sido definida como agregador de noticias y que consiste en una recopilación de las publicaciones de los contactos de Facebook, de los tweets más importantes de Twitter, etc. Actualmente PostPost ha evolucionado en Postano, y aunque se trate más de un organizador de información que de un periódico, es claro síntoma del rumbo que el mundo de la información y la comunicación está tomando.


No podemos saber con certeza hacia donde desembocarán las tendencias ya latentes en la generación social, lo que sí sabemos es que, seguramente, el replanteamiento del término información y del concepto de las noticias será imprescindible para concebir un nuevo marco para los medios de comunicación, donde el usuario y su comportamiento condicionarán los contenidos que cada vez serán más personalizados.

Laura Ferrer

¿Navegando o vageando?, un nuevo modelo para editar contenidos

Cada vez son más los reporteros que utilizan internet para contrastar fuentes e incluso buscar contenidos. Resulta muy fácil entrar en cualquier buscador, desde casa o la oficina, y no salir a la calle para buscar los testimonios y la información. Este modelo se va instaurando cada vez más en las redacciones debido a la velocidad con la que se publica y actualiza la información en la red pero, ¿podemos llamar a esto periodismo de calidad?.

Mi respuesta sería clara: NO. Un periodista debe buscar bien sus fuentes y hacer una investigación previa para ofrecer artículos de calidad. Con la búsqueda en internet se tiende a la homogeneización de los contenidos. Todos los medios, tanto digitales como de prensa escrita, hablan de lo mismo. La variedad de contenidos no suele salirse de un esquema o escaleta de noticas que parece seguir el mismo patrón para los distintos medios. La única variación que podríamos observar sería el enfoque o punto de vista que ofrece cada uno de ellos. La cuestión es que parece que piensen en el lector-consumidor de prensa como una única mente colectiva con los mismos intereses, pero no es así.

Por suerte, ahora tenemos herramientas suficientes para encontrar la información que más nos interese. La red pone a nuestra disposición un amplio abanico de medios digitales, tanto nacionales como internacionales, en los que podemos encontrar aquello que buscamos. También podemos recurrir a las redes sociales como facebook, tuenti o twitter para conocer lo que sucede en el lugar de los hechos. Para el lector es una herramienta muy útil ya que se puede estar informado casi de manera inmediata de un acontecimiento que ocurre a miles de kilómetros.

Como acabo de comentar, las redes sociales son herramientas muy útiles para los lectores, pero no para los redactores. No creo que los periodistas deban utilizar dichas redes como fuente de contenidos. Pueden utilizarlo para informarse y, a partir de ahí, realizar un proceso de investigación con el fin de obtener la mayor fiabilidad y calidad. Todos conocemos casos de redacciones que han utilizado internet para buscar contenidos y han resultado no ser veraces, es el caso, por ejemplo, de ‘El Mundo.es’. Este medio se hizo eco de una noticia titulada ‘Obama, ¿pillado haciendo play back?. La fuente de información que utilizaron es The Onion News, un portal que se dedica a parodiar noticias.

http://www.periodistadigital.com/periodismo/internet/2010/03/05/mundo-publica-noticia-una-broma-sobre-obama-play-back.shtml

Como este hay muchísimos ejemplos de medios que han utilizado como fuente artículos de páginas que se dedican a la sátira informativa.

En definitiva, es evidente que el neo-periodista o ciberperiodista debe marcarse unas pautas y un modelo de trabajo con el fin de ofrecer contenidos veraces, de calidad y cuyas fuentes sean de la mayor fiabilidad posible.

Antonio Caballero Muñoz

Las redes sociales como fuente de noticias

La polémica se desató el pasado martes 27 de septiembre cuando el Vicesecretario General del Partido Popular, Esteban González Pons, acusó en su cuenta de twitter al informativo del canal 24h de Rtve de hacer campaña política a favor de Alfredo Pérez Rubalcaba.

 Durante el informativo se veían al fondo unas pequeñas pantallas donde podían verse las imágenes que se estaban trabajando en el programa para ser emitidas a continuación, y ésto fue considerado por González Pons como una manera de promocionar a la oposición. Rtve no tardó en contestar a las acusaciones desde Twitter, alegando que éstas imágenes habían ido variando en el transcurso del programa y que, incluso, en otros momentos, podían verse en esas mismas pantallas imágenes del Partido Popular, hecho que acreditaron con un enlace a un vídeo del mismo informativo que permitía comprobarlo.

Este tweet no hizo más que acrecentar el conflicto, pues Pons, poco satisfecho con la respuesta del canal 24h, continuó con sus quejas que sólo resultaron en una avalancha de insultos y críticas por parte de muchos de los usuarios de Twitter.

El programa de humor El Intermedio, de La Sexta, se hizo eco de la polémica y comentó durante el programa del miércoles la discusión entre el Vicesecretario, Rtve y los usuarios de Twitter. Pons, espectador del programa, hizo varios comentarios desde la red social, criticando el punto de vista de El Intermedio, que solidarizándose con Rtve, aportó pruebas de la falsedad de sus acusaciones.

La polémica continúo hasta ayer, 29 de septiembre, cuando el Intermedio y Pons dieron por finalizado el enfrentamiento, comprendiendo que bajo puntos de vista opuestos, el acuerdo podría no llegar nunca.

Los detalles del conflicto no nos interesan, y tampoco vamos a entrar a considerar quién tenía o no la razón, pues lo que pretendíamos ilustrar con este suceso es la manera en que los medios tradicionales se sirven de las plataformas digitales, en este caso, las redes sociales, como fuente noticias de interés.

De este modo buscamos reflejar que, de alguna manera, no es oposición lo que encontramos entre los medios tradicionales y digitales. El uno se sirve del otro, y se utilizan mutuamente como fuentes creadoras y transmisoras de información. En particular, las redes sociales están cobrando en los últimos tiempos un protagonismo sin precedentes, y ya no nos sorprende encontrar en los informativos múltiples noticias basadas en alegaciones de diferentes personalidades a través de redes sociales (especialmente desde Twitter).

Aún así, no está de más preguntarse hasta qué punto este sustento mutuo es imprescindible para la supervivencia de cada uno de los medios, tradicionales y digitales. Y si, realmente, como todo apunta, con el desarrollo de las próximas generaciones, medios como la televisión, la radio y el periódico perderán cada vez más y más fuerza en pro de sus versiones digitales.

Ante esta perspectiva no podemos más que especular y vaticinar sin precisión los cambios que el terreno de la comunicación pueda experimentar en los próximos años. Lo que ocurra exactamente es algo que sólo el tiempo sabrá.

                                                                                                                         Laura Ferrer

Dimensión y fronteras de los medios digitales

El pasado 20 de septiembre, la edición digital del periódico La Razón publicaba en la sección dedicada a la política un artículo titulado “Un saludo que no es poco por Santiago SEGURA”, con el subtítulo “Presentación del libro de Rajoy “en confianza””.La publicación consistía en un relato en primera persona que el actor habría redactado contando su encuentro con el líder del Partido Popular en el puente aéreo Madrid-Barcelona, y que venía publicado con, lo que se entiende, era la firma de Segura como autor del texto.

Realmente esto no sería de gran interés si no fuera porque, indagando en la cuenta de Twitter de Santiago Segura, podíamos encontrar lo siguiente al poco rato de la publicación del artículo:

Al parecer el periódico digital La Razón habría realizado una llamada telefónica al actor y director de la saga Torrente, y utilizando sus respuestas habrían elaborado el relato que nos ofrecieron en el artículo anteriormente citado. “Poco ético, no me importa responder a unas preguntas, pero que las unan a su aire con toques de su cosecha y hagan una columna.” escribía Segura en otros de sus tweets.

Ante esta situación cabe plantearse si los mismos filtros que se aplican al periodismo tradicional impreso, se aplican al periodismo digital, o en otras palabras, ¿cabe esperar la misma veracidad de un periódico impreso que de un periódico digital?

A primera vista la respuesta no parecería compleja, pues pensaríamos que la gestión de un periódico debería ser la misma en cualquiera de sus ediciones. Pero si reflexionamos sobre el medio digital como tal, vemos que las necesidades, cuanto menos, son diferentes. En primer lugar porque el periódico digital está continuamente siendo actualizado, y tiene el factor de inmediatez del que el medio impreso no puede hacer gala. En segundo lugar porque de lo anterior se desprende que el proceso necesario para publicar un artículo digital se acortaría.

Pero estos aspectos sólo podrían justificar errores inocentes debidos a la necesidad de rapidez e inmediatez, y en ningún caso la reelaboración de una entrevista completa con el formato de un relato en primera persona, sobre todo si éste se acompaña con el nombre del presunto autor, dando a entender que cada palabra escrita es suya.

Afortunadamente Internet pone a nuestra disposición herramientas suficientes para que podamos contrastar por nosotros mismos y decidir bajo nuestro criterio qué consideramos válido y qué no. En este caso, con comprobar la opinión personal que el “autor” del relato publica en Twitter, comprobamos enseguida cual es su punto de vista.

El periodismo digital adquiere una nueva dimensión, en la que el propio lector se puede convertir en “periodista”, es capaz de pasar de una versión de un hecho a otra en cuestión de segundos, e incluso ahora puede ir directamente a la fuente de los hechos. Redes sociales y medios digitales establecen nuevas relaciones y se nutren el uno del otro para formar un nuevo panorama en el que las fronteras entre información y comunicación se diluyen más que nunca.

                                                                                                                            Laura Ferrer 

Del texto al hipertexto, de la imprenta a la digitalización

Es bien sabido por todos que el periodismo está en constante evolución. A principio de los años 80 se imponen las redacciones electrónicas con lo que la producción es informática y el producto también, pero, a su vez, sigue siendo físico y necesita ser impreso y distribuido.

Este proceso de digitalización se produjo con el fin de abaratar los costes de producción. La informatización hizo posible que la fase de impresión y distribución desapareciese, pero un diario debe ser impreso y distribuido todos los días. Por lo que, actualmente, un mismo artículo lo podemos encontrar en dos tipos de soporte: en papel y en soporte digital.

Basándome en el continente, y no en el contenido, he realizado una búsqueda de un artículo de un mismo medio en los distintos soportes con el fin de diferenciar las características de uno y otro. El artículo seleccionado aparece en la página 3 de la edición impresa del periódico La Razón del día 29 de septiembre de 2011. Os recuerdo que lo que pretendo analizar es la forma, no me interesa ni la ideología ni el contenido, eso es algo que haremos en posteriores entradas.

A primera vista podemos observar que el artículo con titular: “Barberá elimina la Mostra por la crisis y ahorra 1,7 millones” forma parte de la sección de Economía y, junto al mismo, aparece otro artículo también de carácter económico. De aquí podemos sacar una de las principales características de la prensa escrita impresa, la linealidad. En un diario o periódico la estructura está totalmente definida y es inamovible. El consumidor de prensa en soporte papel está acostumbrado a ello y siempre tiene la oportunidad de ir a la sección que más le interese, eso sí, para ello tiene que ir pasando páginas, lo que supone un trabajo mecánico.

La segunda característica que observamos es la integración en una misma unidad de texto e imagen estática: la fotografía.

La tercera característica a resaltar sería la periodicidad. En el caso de la información textual impresa, la periodicidad más corta que se ha conseguido es la diaria. Esto es debido a que es necesaria la fabricación física de millones de ejemplares para luego ser transportados a los puntos de venta y ponerlos a disposición de los lectores.

Por último, en este soporte es muy fácil ver dónde empieza y dónde termina el artículo.

A continuación expondré las características del mismo artículo en formato digital. Haciendo clic sobre la imagen seréis redireccionados a la página en la que aparece.


La primera característica a resaltar sería la multimedialidad, es decir, la integración en una misma unidad de información de varios tipos: texto, imágenes (fijas o en movimiento), sonidos e, incluso, bases de datos.

En segundo lugar podríamos resaltar la ruptura de la secuencialidad (hipertexto e hipermedia). Los sistemas de hipermedios se definirían como una ‘organización de información textual, visual, gráfica y sonora a través de vínculos que crean asociaciones entre información relacionada dentro del sistema’ (Caridad y Moscoso, 1991: 48). Esto se ve en el sistema de pestañas y enlaces que ofrecen al lector la posibilidad de crear caminos.

La tercera característica a destacar sería la ruptura de la periodicidad. Los medios técnicos y electrónicos han hecho posible que la información esté disponible con una asombrosa inmediatez. Al no ser necesario los procesos de impresión y distribución es posible una renovación continua de la información.

También deberíamos resaltar la interactividad: se rompe con la unidireccionalidad de la comunicación. En los medios digitales es posible emitir opiniones y dialogar con otros lectores e incluso con el autor del artículo. Al final de cada uno existe una ventana en la que se pueden leer todas las opiniones. Se ofrece al lector expresar de manera crítica sus ideas, pensamientos y opiniones, así como compartir la información a través de las redes sociales (facebook, twitter, tuenti…).

A diferencia de la prensa escrita impresa, en la prensa digital vemos el comienzo del artículo, pero no el final. Sabremos cuando termina el artículo en el momento en el que terminemos de leerlo.

Por último me gustaría hacer una pregunta y, por supuesto, conocer vuestras opiniones: ¿Llegará el día en el que la prensa escrita impresa desaparezca o serán capaces de coexistir? En relación a esto os dejo un enlace de un artículo titulado: ‘El suicidio del periódico (de papel)’

http://www.cuartopoder.es/telematon/el-suicidio-del-periodico-de-papel/638

Antonio Caballero Muñoz